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Jaime Sabines
México.
Como pájaros perdidos
XXXVI
La policía irrumpió en la casa y atrapó a los participantes
de aquella fiesta. Se los llevó a la cárcel por lujuriosos y
perversos. Era natural. La policía no puede irrumpir en
las calles y acabar con otros escándalos, como el de la
miseria.
Del mito
Mi madre me contó que yo lloré en su vientre.
A ella le dijeron: tendrá suerte.
Alguien me habló todos los días de mi vida
al oído, despacio, lentamente.
Me dijo: ¡vive, vive, vive!
Era la muerte.
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